Diario Río Negro

DOS ARTISTAS ABORDAN MITO Y PLASTICA
por Julio Pagani
Lorena Guzman y Gabriel Grün vuelven a la mitología clásica para rescatar la libertad y el erotismo en las pinturas y esculturas que expusieron en Buenos Aires.
Es interesante destacar que en momentos en que los artistas plásticos prueban con nuevas tecnologías una pareja de jóvenes artistas como Lorena Guzman y Gabriel Grün, nacidos a fines de los 70, y con sólidas carreras, encararon -como lo mostraron en el Centro Cultural Recoleta, auspiciado por la Fundación Alon- una vuelta a los clásicos, con los temas de la mitología y el erotismo, donde conviven Medea, Leda, Narciso o Diana, con una estética notable en su realización.
Para Lorena Guzmán el punto de partida de la obra 'es una vuelta a los referentes clásicos que yo más admiraba, algo que tenía que ver con una historia personal a partir de las narraciones sobre la mitología' para Grün el estilo se fue perfilando e integrando a su manera de trabajar 'será porque los relatos míticos son en realidad muy libres, ponen en cuerpos ideas y sensaciones muy profundas'. Según señaló 'Una obra puede surgir de la torsión de un brazo, de un torso que requiere ciertos atributos para ser más que un torso, de un color... mis pinturas no son ilustraciones de los mitos, a pesar de esto cada vez el marco mitológico se siente más natural'.
Lorena Guzman considera que lo suyo es un homenaje a los grandes escultores clásicos como Gian Lorenzo Bernini o Antonio Cánova. 'La temática mitológica es general, surge más que nada de una búsqueda por representar imágenes que me resultan interesantes de obras de grandes maestros' casi lo mismo dijo su compañero al considerar imposible no tener en mente las obras que uno admira 'al pintar sin duda tengo en mente a Bosch, Brueghel, Durero...'.
Guzman confiesa que le interesa lo teatral del mito, la interacción de los personajes y el final en forma de moraleja 'sólo si un mito es disparador de una imagen plástica interesante en mi cabeza se convierte en escultura' dice. En cuanto al erotismo señala que, 'lo sexual presente en todos los mitos greco-romanos, sólo puede asumir el sentido de descubrimiento, la propia identidad y los límites del cuerpo. Lo erótico se podría traducir al ámbito de las sensaciones nuevas'.
Dice Grün: 'Parto de lo que produce el cuerpo en mí, no puede dejar de haber sentimiento. No podría trabajar desde el desapego. Por eso en general no hago estudios, en los que se pretende analizar friamente la figura, sinó siempre bocetos de algo, aunque muchos no terminan en una obra'
También los artistas tienen presente la muerte en sus obras, aparece en personajes secundarios como animales. mientras que lo onírico no les resulta demasiado importante, aunque como dice Grün, está en la atmósfera que busca. 'El sueño es comparable al mito en que es un espacio simbólico sin definiciones tajantes'.
Como escultora Guzman se considera con mucha sensibilidad aunque considera que la pasión 'en su interpretación romántica no es la que hace las buenas obras.
En el caso de Grün es distinto, considera que 'sin ella no habría obra, aunque para llegar a dónde quiero hay que balancear pasión y autodisciplina'.
La Libertad y lo Sagrado
Gabriel Grün dice que en la técnica parte del negro, aunque haya un paisaje. 'me desconcentra menos, desde hace un tiempo estoy dándole una luz más dirigida, con más sentido, a mis figuras. Bocetando se da uno cuenta de que es una parte importante del lenguaje plástico, manejar las penumbras puede cambiar todo'.
Ambos artistas no consideran que ni ellos ni el público tengan que dominar los temas del mito, lo que no soslaya profundizar en ellos. 'Pienso que cuando uno se ocupa demasiado en obtener libertades artísticas, en inventar nuevos discursos, nuevas formas, demostrarse cuán fresco es su queacer, menos manejo tiene de su lenguaje' comentó Grün, quien considera que los temas son en esencia siempre los mismos.
Lorena Guzman trabaja mucho con modelos niños para sus esculturas (algo nada fácil), mientras que Grün se toma a sí mismo o a su pareja como modelo. 'El modelo es solamente un punto de partida' dice al considerar que el factor sacro de una obra terminada parte de la emoción. 'Yo amo todo este escenario, esta puesta petrificada, y después puede venir alguien a verla, interpretarla' manifestó la escultora.